Uno
Un tipo vivía con fiebre, nadie sabía lo que tenía y los doctores solo le daban un calmante de la fiebre que se la bajaba un par de grados. Como no podía hacer otra cosa decidió seguir haciendo su vida así. En el trabajo, a las seis, justo antes de la pastilla se tomaba la temperatura. Sus compañeros organizaron una quiniela con su termómetro y a esa hora se reunían al rededor de nuestro febríl hombre para observar el resultado. Al principio eran unos pocos y él se le hacía simpático, sin embargo la cosa comenzó a hacerse más grande, se corrió la voz y se les comenzó a permitir tocar brevemente la frente del tipo. Le consiguieron un termómetro digital para que huibieran décimas y agrandar las opciones. Al mes, ya era posible escuchar el resultado desde el tercer piso del edificio por que los jugadores gritaban a coro mientras veían el termómetro: Treinta y ocho uno, Treinta y ocho dos, Treinta y ocho trrreeeesss, Treinta y ocho cuaatrooo, Treinta y ocho ciinco... TREINTA Y OCHO CINCO!!!
Dos
En el cuartel general estan reunidos todos los generales y el Presidente. - Algún avance por parte de Inteligencia? Pregunta el Presidente Hipotálamo. - Ninguno señor. - Entonces, no tenemos idea de donde proviene o como se ataca. - No señor, nos han reportado su presencia en nuevos sectores pero nadie ha podido observarlos claramente, tampoco hemos tenido éxito en el intento de capturar alguno de ellos. - Como diablos ha podido suceder esto! Grita el Presidente Hipotálamo al tiempo que golpea la mesa con el puño. Es inaudito, hasta ahora habíamos detectado y dado muerte a todos los atacantes. Inclusive la Salmonella Tiphi del 94, en un mismo día sabíamos quién era el enemigo y qué hacer con él, la batalla fue larga pero no estabamos a ciegas como ahora. Que mas podemos hacer? Rugió sobre la mesa.
- Mantener la temperatura elevada para evitar su dispersión y crecimiento, y capturar a un enemigo para determinar su origen y establecer la estrategia, señor. -Contestó el General Linfático.
- Es decir, nada nuevo. Bien, mantengan la temperatura dos grados y medio arriba y traiganme a uno de esos bastardos pronto! Nos vemos mañana a esta hora señores. El Presidente Hipotalamo se levantó de la mesa y salió de la sala.
04 febrero, 2006
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2 comentarios:
¡ufff! sí que has tenido pesadillas. A pesar de que sean experiencias feas para tí, tu forma de escribirlas está muy bien.
Ya sé que estás mejor
DEDÍCATE MÁS A ESCRIBIR JORDI, ERES MUY MUY BUENO.
Menos bla bla bla y más tac tic toc...teclea que lo haces maravilloso;
Me da gusto que estés de salida con tu fiebre. mi cariño,
xp
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