Ayer vi el mítico episodio de ER en el que el Dr. Romano pierde el brazo. Yo estuve enganchado a la serie mucho tiempo, y sin embargo no había visto este capítulo hasta hoy. Carter está perdidamente enamorado de Abby. A tí, querido lector o lectora, si no sigues la serie esto no te dice nada, pero te puedo informar que es una historia de amor muy hermosa, sin final feliz, y con muchos episodios dramáticos. Y que a mi me llenan de emoción por que me recuerda la época en la me sentaba frente a la tele en San Cristobal, a ver como esta banda de locos sufrían y gozaban salvando gente. Y lo hacían en voz original y con subtítulos, y sin que Luka Kovac tuviera un ridículo acento fingido de europa del este (!EpinefRRena uRRgentemente!).
Antes de ver este capítulo tenía la televisión apagada. Me dediqué a la última novela de Paul Auster, Brooklin Follies. Disfruté especialmente los últimos capítulos, en los que el protagonista pasa de ser testigo y catalizador de las inverosímiles vueltas en la vida de los que le rodeaban a ser el centro de su propia reconversión.
Previo a esto, el jueves, si no me equivoco, salimos de la escuela, y como todos los días que hacemos periódico, nos tomamos una copa en el bar de la esquina, yo, ron con cola, J. el catalán wishky con cocacola, y cañas para el resto. De ahi, nos fuimos a uno de los bares más emblemáticos de Madrid, el Chicote, que solía ser un puticlú y ahora es un bar muy de moda. Al poco rato de estar ahi entró la plana mayor de Esquerra Republicana. Estaba Joan Puigcercós, presidente del partido, y otros tres diputados, mas la comitiva usual. Yo recordé que mi padre me dijo que votaría por ellos y le conté a J. la anécdota. Mi padre, que obtuvo la nacionalidad española el año pasado, recibió por correo la boleta para las elecciones catalanas hace un mes mas o menos, y como nunca ha estado en Cataluña ni en España, pues no sabía por quien votar, y su tío le recomendo a los de ezquerra republicana, la palabra República en el nombre ya lleva suficiente peso para que sea el partido de elección, así que, votó por ellos. Y yo me levanté junto con J. a hablar con Puigcercós, a contarle la anécdota. J. le contó que a él le dicen Pucher, apócope de Puigcercós, por que los del máster dicen que se parece a él. Se tomaron una foto juntos y resultó que el parecido es realmente asombroso. Puigcercós me presentó a los diputados que venían con el y charlamos un rato. Uno me contó que tienen una propuesta de ley para que los nietos de los exiliados puedan obtener la nacionalidad española, lo cual me viene muy bien. Si son independentistas ya es otra historia.
Esto fue el jueves. Hoy domingo me dediqué a labores del hogar. Leer, ver la tele, chatear, bajar películas, cocinar con lo que hubiera disponible, y lavar los platos. Cociné arroz. Ya me queda mejor. He hecho un arroz con chorizo que estoy perfeccionando, y me queda muy bien, siempre y cuando use arroz largo. El blanco corto se hace masacote. Hoy, como se me acabó el largo, lo hice con el blanco y me quedó una cosa pastosa digna de cualquier parador camionero de la autopista México - Puebla, luego para cenar lo recalenté con un poco de aceite de girasol (por que aqui siempre hay de oliva) y quedo delicioso. Puro sabor mexicano. O eso quiero creer.
Bueno, esta entrada es escencialmente una recopilación totalmente arbitraria de hechos de la última semana. Si os decepciono por no tener nada más interesante que contar, vayanse a leer a Hernán Casciari, en orsai.es que es bastante divertido, y luego vuelven, quizá la próxima semana esté más inspirado.
PD ¿De qué me sirven las piernas si me has roto el corazón?
PD2 Fotos de Castilla y León, tomadas desde el autobús, camino a Oviedo.
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5 comentarios:
El corazón es un músculo mucho más inútil que las piernas, my friend. Haz como yo, que sólo uso marcapasos...
Captaste las pinceladas de Dios
Mi querido Jordi, hoy te vi conectado en el msn y justo cuando iba a enviarte un saludo descubrí tu dirección de blog. Me anclé en lo que redactaste por que también soy fan de ER y todavía no le perdono a los guionistas que con Carter el final no fuera feliz, pero tienes razón, así es la vida, está llena de amores hilados, deshilados y nunca hilvanados.
Te mando un beso desde Córdoba... pero la de México.
Seguiré escudriñando en tu blog.
Diana Chávez
Hola Jordi:
Siempre va a ser un gusto para mi recordarte hace tanto tiempo ya que hoy que leí tu blog me emociono tanto el saber que el mundo es pequeño e inmensamente maravilloso y tienes razón la foto es hermosa
Besos Gabriela Micelli
Cada vez que entro en tu blog (mi favorito, ya sabes), veo que se te acumulan manos para coser el corazón... Eres, probablemente, uno de los hombres más queridos de la Tierra.
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