24 febrero, 2006

Buenas Noches y Buena Suerte

El 23 de febrero de 1981 yo tenía cinco años, vivía en la Ciudad de México y seguramente estaba en el salón de clases de 3er grado de preprimaria, (mamá, me corriges si me equivoco). Mi mamá me habrá llevado al kinder y despues vuelto por mí, habremos caminado por un parque de la ciudad donde me habré detenido ver alguna flor o un insecto en más de una ocasión. Mi hermano, de dos años habrá estado en su carreola y mamá empujándola por el parque. Talvez nos detuvimos un rato en los juegos del parque donde me habré subido a la resbaladilla, a los columpios y al subibaja. Luego habremos llegado a casa y en la noche mi papá habrá llegado de la guardia del hospital y seguro nos dió un beso de buenas noches ya estando dormidos. En todo esto pensaba yo hoy en la mañana cuando escuchaba a los locutores de la tertulia radiofónica recordar dónde estaban el 23 de febrero de 1981, día en el que hubo un intento de golpe de Estado en España, del cual apenas me entero ahora y aprendo que el Rey tuvo un papel decisivo al apoyar la democracia y disolviendo el intento de hechar por tierra la envestidura de Leopoldo Calvo Sotelo como Presidente del Gobierno. Este hecho le proporcionó al Rey un enorme apoyo y credibilidad, cimentando su reputación de líder demócrata, papel que sigue siendo central en la vida política española. Todo esto pasaba mientras yo superaba las clases de plastilina tres.

Otro asunto que me ha mantenido atento es el del Gober Precioso. Hoy finalmente me imprimí y leí las transcripciones de la llamada famosa y no hay manera de no sentir un desprecio profundo por esos dos seres despreciables con tanto poder y tan poca humanidad. Entre Marín y Montiel, solo para no hacer muy larga la lista, el sistema político mexicano está en un momento crítico, quiero creer que ya no somos los mismos mexicanos agachados que dibujó Ríus. Es momento de tomar como pretexto estos flagrantes abusos para comenzar a exigir fuerte y claro que se haga justicia.

El otro asunto, el más desgarrador de todos, el de los mineros, que sólo de leer las notas se me hace un nudo en la garganta y me inunda una tristeza enorme. A más de uno nos ha venido a la cabeza la canción Planta catorce, justamente como a Ileana, quien pone la letra y la música de la canción. No hay modo de entrarle a esta historia sin sentir un escalofrío, sin sentir cercana esta angustia. Creo que estamos los 120 millones de mexicanos esperando un milagro.

Hoy fui a ver Buenas Noches y Buena Suerte, una muy buena película sobre Edward R. Murrow, periodísta que le hizo frente al senador Joseph McCarty. El discurso final debería rescatarse íntegro para repetirselo a toda la industria televisiva del planeta. Pero lo mejor de la tarde no fue la película, fue la compañia. No hay frío que no desaparezca ante el calor humano.

Mañana (ya hoy) viernes hay mas escuela, un poco más de aguanieve, pero el fin de semana entrará por la puerta el sol. Seguiremos informando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias por la visita :)

Espero que la nevada haya sido ligera. Acá en Querétaro tenemos un sospecho calor como de mayo.

Saludos