07 febrero, 2006
Méndigos infelices
Ya se que están fodongueando todos, aprovechando a gusto esta medida que tan de buena gana han recibido del congreso envuelta y con moño. Con esto de que llevábamos dos años en los que se cuadraban los días feridados con los fines de semana, había que corregirlo y asegurar la dicha y la felicidad de los puentes para todas las futuras generaciones. Para eso sí somos expeditos. Seguro que en mayoría ha de haber pasado la propuesta. Bueno se debe entender ya que los más afectados eran ellos, nuestros diputados, quienes igual y a falta de un buen puentecito tuvieron que trabajar un día o dos de más. En fin, que lo disfruten, yo si fuí a la escuela hoy, y a la fundación y al banco. Sabén quién no trabajó tampoco hoy? Las farmacias. Tenía que comprar los medicamentos para continuar con mi tratamiento, decidí hacerlo en el camino a la fundación, la cual está en una zona de clínicas y hospitales, por lo tanto, de farmacias supuse yo. Mal hecho. Había UNA farmacia, que, a las 8:30 que llegue al lugar estaba cerrada, a las 8:45 que salí seguía cerrada. Caminé cuatro cuadras a la redonda para ver si encontraba otra y nada. Eso si, tiene un muy amable leterito que indica la ubicación de la farmacia "en turno" mas cercana, que para mi no significaba nada y no estaba dispuesto a caminar hasta la farmacia "en turno". Bien pues decidí seguír buscando pero ya por el periódico por que se me estaba haciendo tarde. En el periódico hay un servicio médico, -ahí deben de saber si hay una farmacia cerca me dije. Pues en efecto, me indicaron el lugar y ya acercándome triunfal me topé con el letrero de "cerrado"... en lunes, a las 12:30 del día. Hay otra, me dijo la enfermera, como a cuatro cuadras, okey, ahi voy por que ni modo de cortar el tratamiento. Pues ahi fui, para toparme de nuevo con en consabido letrerito y la listita de farmacias "en turno". Pues vaya san lunes de las farmacias. Terminé comprándome las medicinas cerca de la casa, en una farmacia que me topé abierta mientras caminaba al único lugar seguro de este país; El Corte Inglés.
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3 comentarios:
Yo sí trabajé , me sentí un personaje extraño a México, junto con la media centena de personal administrativo, enfermeras, enfermeros, médicos, que pertenecemos a la guardia de fines de samana y días festivos.
Yo veía con aire ajeno la felicidad compartida por los líderes de opinión y el ciudadano de la calle respecto a ésta nueva licencia constitucional que organizó nuestra parasitaria y decadente cámara de diputados. El día empezó con un recordatorio en la radio de que era uun fin de semana largo, ya lo venía escuchando como quien escucha llover desde hace varios días. Al llegar al hospital me encontré con la mierda en su más líquida y funesta expresión, existe una epidemia de rotavirus en México, y ha de ser una cepa nueva porque están llegando niños con lactancia materna con ojos secos , espantados llanto de impotencia y fatiga sed que se profundiza en su vientre y diarrea, vómito y más vómito. La sala de pediatría de urgencias se satura con un olor que no es a caca, es a diarrea, no me causa asco, me causa perocupación y siguen llegando, 2 , 3 , 6 , las enfermeras no se dan a basto preparando suero oral, me avisan que se terminaron los sobres, yo me escandalizo, le comunico al jefe de la brigada de epidemiología que SI está en su casa descansando y mientras me llaga el suero solicitado ordeno preparar litros de atole de harina de arroz; la magia de la química, el acoplamiento de la glucosa y el sodio, arrastran vida en formas de moléculas de agua al torrente circulatorio de los pequeños sedientos y toman y beben , lo que la revista "Lancet" consideró en 1974 sería y es el descubrimiento médico que en la historia de la medicina ha salvado y salva y salvará más vidas que cualquier otro allazgo. Las criaturas beben ansiosa y exigentes el suero que el padre dubitativo les ofrece a cucharadas que no acaban, mientras el olor a excremento de niño, olor que decían mis maestros en el hospital de Pediatría , " no es desagradable" pero sí atemorizante porque indica la muerte infantil. Los menos llegan colapsados, letárgicos , desfallecidos, laxos, secos, con respiración de Kuss- Maul, que es la forma de ventilar y eliminar ácido en el cuerpo y a través de los pulmones, porque los riñones ya no filtran, ya no tienen líquidi, ya no bombean y la muerte se acerca. Dar de beber al sediento, me llana de orgullo, de satisfacción y de contento ver cómo los más beben el agua con ojos azorados y demandantes y siguen llegando, y llegan más , yo me lavo obsesivamente las manos, me pongo unos lentes de plástico anaranjados y uso cubrebocas. La piel de los bebés está húmeda , sus ropas están mojadas, las ropas de las mamás y papás están empapadas, todo es excremento líquido. Los rcién llegados en brazos de sus papás vomitan porque el organismo buscando la omeostasis interna de la que hablaba el fisiólogo Ganon en el siglo XIX, trata de eliminar el ácido que no puede ventilar el pulmón y que el riñón ha cerrado, suspendido como si fuera un fin de semana largo y en su desatino por mantener el grado de acidéz compatibles con la vida el cuerpo vomita y vomita para eliminar más acido, aunque esa medida agrava más una situación ya ominosa.
La atmósfera se ve invadida a olor a excremento y a llanto de los recién llegados a susurros en Tzental y Tzotzil de los padres cuyos pequeños ya dormidos disfrutan de un volúmen vascular suficiente, un corazón que late contento y envía la preciosa sangre ya sin carga ácida y con mucho oxígeno al cerebro que le ordena a toda la economía viva que ya se relaje y descanse después de haber saciado el instinto de la sed con una agua salobre igual al agua de los mares primigenios , agua bendita. Así dan las 8 de la noche del sábado y así inicia el domingo , la cosecha de niños con diarrea no acaba. Hoy llego al Hospital temprano en la mañana y encuentro el servicio con más niños que camas, todos tienen sueros en las venas, todos están llorando y todos están secos. Mientras tanto llegan más niños con más padres angustiados, exigentes, enojados, yo le ordeno a las enfermeras simplemente que les den:
vasos o cucharas , no esperen indicaciones escritas a máquina, con semiología, exploración física, diagnóstico y pronóstico. Algunos padres que prejuzgaron lo que había que hacer se ofenden cuando ven que sólo les damos agua y no una inyección en la vena. Llevé el radio Soni que me ragalaste entre los gritos, llantos, voces, lenguas, olores, escucho un enlace en la radio con la ciudad de México, es un programa nuevo de Mariza Escribano que se transmite a travéz de la FM. Germán Dehesa es el padrino e invitado, le informan que lo están escuchando en San Cristóbal de las casas, y el al escuchar ya la casi mítica palabra "Chiapas" responde con un rígido sello: Que Chiapas es dolor, que Chiapas es Belleza. Lo pierdo por que estoy atendiendo a los sedientos indígenas, el olor a excremento sigue, pero no lo siento, estoy haciendo cuentas, auditorías, las enfermeras están nerviosas, corren; les exijo saber cuánto han evacuado los niños en las últimas 8 horas, hay que saber cuántos mililitros de heces se eliminan por kilogramo de peso y por hora para pronosticar si la terapia oral servirá o será un fracaso. Germán dice: lo escucho decir el DF es una ciudad fantasmal, no hay carros, no hay gente, todos descansan y súbitamente disminuye el arribo de niñños con diarrea, se van todos, nadie ingresa, todos se llevan sus 3 sobres de vida en polvo, menos uno que estaba evacuando más de 20 ml. por kg. de peso y por hora, una solución Hartman substituye la vía oral, son las 5.30 de la tarde, me acuerdo que me puedo ir, recojo todos mis enseres y dándoles un beso en la mejilla a mis dos enfermeras las dejo hasta el próximo fin de samana.
Me siento infantilmente satisfecho, nadie murió, nadie hizo insuficiencia renal aguda en éste fin de semana largo. no sé antes y no sé después.
Mañana es martes, México regresa a su realidad cotidiana, la bolsa anuncia cuánto cuestan las cosas, los burócratas regresan a Checar y yo, en pijama desde mi cama soñaré miestras escucho al discovery.
Generalmente he estado ajeno a las rutinas masivas.
Papá
Cierto papá, tu sí trabajaste, y trabajarás los lunes y/o los viernes de los fines de semanas largos que nuestros diputados nos recetaron. Tu crónica del fin de semana me ha dejado patidifuso, estupefacto y con un nudo en la garganta. No me cabe duda, eres un heroe!
Querido Jordy:
Yo fuì de las que descansè, es cierto, pero eso no quita ni disminuye siquiera la indignaciòn ante nuestro H. Congreso, la cual se pasan por el arco del triunfo, claro està.
Es un pena,estamos jodidos como paìs y asì seguiremos por los siglos de los siglos....y no, no me acuses de pesimista. Realista si quieres definiciones. Estos somos entonces los mexicanos al grito del puente ¡de Laredo! ¡claro!
Pero bueno, dejando las penas ajenas que se vuelven propias a un lado me da mucho gusto que estès mejor de salud, que el jet lag(no me acuerdo si asì se escribe) disminuya.
Què hermoso piso!!!! Dìos mìo!!! ahora mismo deberìas ver que estoy verde y es de envidia, claro.
Que lo disfrutes mucho, te inspire màs y sueñes y sueñes con los rayos del sol dorando tu piel, como dirìa el buen Sabina.
Cuìdate mucho, ya no te enfermes y escribe...escribe...escribe.
I.
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