Abrazar a un completo extraño es algo que nunca había hecho en mi vida. Hoy por la tarde lo hice. A un lado del Palacio Real una chica sostenía el cartel; "Abrazos gratis". Pasamos por un lado y a unos metros había otro chico con otro cartel. Caminamos hasta la Catedral de la Almudena y decidí volver para hablar con ellos.
Me prestaron un cartel y me lancé a la caza de mi primer abrazable. "Hay que mirar a los ojos, si te detienes tú, estás perdido", me instruyeron. Así que inicié la búsqueda de miradas. Un señor muy serio miró de reojo el cartel y fijó la vista al frente. Un par de chicas al leer rieron, sonreí, abri un poco los brazos y de repente había dado ya mi primer par de abrazos gratis. Luego un grupo. "Ya nos abrazaron allá" dijo señalando al otro chico del cartel, ¿A todos? pregunté, y entonces ofrecí un abrazó de grupo. Nada mal para los primeros minutos. Un par de rechazos más, miradas esquivas, generalmente de gente seria, mayores, que van muy a lo suyo. Ni hablar. Un grupo, una chica afirma: Él quiere abrazarte, señalando a un amigo suyo, abrí los brazos y ya estaba, uno más. Otro desde lejos pidió ser el siguiente. Luego otra chica más. Nada mal para unos minutos, creo que soy un abrazador nato. Aquí esta el video, aparezco fugazmente.
28 octubre, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

4 comentarios:
ME ENCANTA ESTA CAMPAÑA!!!!!!!!!!!!!!!
Es que eres pachoncito y apapachable, mi buen.
pos ahi t va un abrazo desde montemorelos, mi Jordi :)
No uno, mil abrazos desde NY. Te extraño pinche Yoyo al igual que los fines de semana en la cabaña y los atardeceres en los columpios de San Nicolas buscando forma a las nubes. Te quiero.
Publicar un comentario